sábado, 24 de noviembre de 2012

Mi debut


Esta semana ha sido especial y decisiva para mí. He planificado y realizado mi primera actividad y clase.

Primero realicé la actividad el jueves, se trataba de enseñar a los alumnos adjetivos que describiesen la personalidad de las personas en español. A partir de una actividad que hizo otra profesora, que unía la palabra en francés con la significado en inglés diseñe mi actividad añadiendo otra tarjeta con el dibujo que representara el concepto.

No me fue fácil encontrar dibujos que fuesen fácil de identificar con maduro, paciente, etc., pero con un poco de imaginación y previa explicación a los alumnos lo conseguí.

La primera vez fue un poco desastre, no tenía todas las tarjetas recortadas para cada uno, ni mucho tiempo para realizarla. Una de las asistentes me ayudó a recortar y decidimos hacer grupos de tres. Al final no estuvo tan mal y la profesora me aconsejó hacerla al inicio de la clase para estar más tranquilos y tener más tiempo.

Al día siguiente lo tenía todo más organizado, a demás fotocopié un crucigrama que había hecho mi tutora para darles a los niños a la entrada de clase donde podían repasar los conceptos de la clase anterior y centrarlos en la siguiente lección mientras se les pasaba lista.

Los alumnos se disponen en fila a la entrada de las clases, y en un curso al que asistimos esta semana de planificación le los tiempos y ritmos de las lecciones, nos enseñaron que para sacar más de los alumnos era buena idea darles a la entrada alguna actividad sencilla e interesante.

Me parece que el objetivo de la educación sea sacar la máxima productividad, y no la capacidad, de cada alumno, lo que me parece excesivo, aunque resultó ser un tranquilizante totalmente efectivo. No se lo que durará.

Los primeros minutos de la clase todos estaban concentrados en sus crucigramas y mientras, coloqué el sobre de la siguiente actividad sobre algunas mesas para que trabajaran en grupos de cuatro.

Al final entre eso, preguntas que les hacía para ver de cuál se acordaban y las que me hicieron ellos sobre mí y España, que se habían preparado, pasó toda la hora.

Mi tutora me dijo que había estado bien, pero que me comentaría algunas cosas. Supuse que tendría que ver con el control de aula por no ser más estricta cuando no levantaban la mano para hablar, pero no fue así.

Me aconsejó que elevara más el tono de voz, que esperara  a que todos los alumnos me estuviesen mirando para continuar con la siguiente actividad y repetir unas tres veces cada palabra para que se les quedara mejor. 

En general he salido bastante contenta porque lo que iba a ser una actividad de emparejar conceptos, se ha convertido en toda una clase. Según se iba desarrollando iba improvisando, completando el juego.

He pasado con éxito el miedo a que no entendieran mi inglés, pero según mi tutora era suficientemente entendible. Cuando intento hablar más claro cambió más la pronunciación y menos se me entiende, pero una vez metida en materia he sabido salir del paso.













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